PODÉS CON TU PODA

Actualizado: 8 jun






Material Teórico de Soporte de los Talleres para el Intercambio de Experiencias Vecinales en torno a la Gestión de Residuos/Recursos Verdes


Mendiolaza, Marzo de 2022



Material teórico de soporte







La gente lo mezcla todo.

Lo tiran todo en el mismo sitio.

Así lo convierten en basura.

La basura no existe.

La basura es la confusión que formamos al tirar las cosas.



John Berger.

Hacia la boda (fragmento).



 

Programa "Podés con tu Poda"


Con el objetivo de avanzar hacia un modelo de gestión descentralizada de residuos verdes y orgánicos municipales para la reducción, tratamiento y valorización de los mismos con impacto ambiental, económico y social, la Cooperativa de Trabajo Proyecto Hormiga y el Municipio de Mendiolaza estamos llevando a cabo el Programa"Podés con tu Poda".


El programa consiste en un ciclo de talleres barriales, encuentros presenciales que se estarán llevando acabo a largo del año 2022 en diferentes barrios de la ciudad para transferir conocimientos científico-tecnológicos y generar un diálogo de saberes entre el municipio, la Cooperativa y los diferentes actores sociales y productivos ((vecinxs, centros vecinales, comercios, barrios cerrados, etc.) con el fin de lograr una co-construcción de conocimiento para el desarrollo local que entienda a los residuos verdes y orgánicos como recursos de valorización agronómica y energética.


En el marco de este programa es que elaboramos este material para socializar la información que guía los encuentros.


 


Proyecto Hormiga



Proyecto Hormiga es una Cooperativa de Trabajo, que mediante el desarrollo de un modelo productivo sustentable, gestiona y da tratamiento a los residuos verdes y compostables, produciendo bio-insumos agroecológicos.


Proyecto Hormiga se origina en la convergencia de un grupo heterogéneo de vecinos y vecinas motivados en compartir los mismos principios éticos:


  • Cuidado del Ambiente.

  • Cuidado de las personas.

  • Distribución equitativa de los recursos.


Quienes formamos parte de la organización atesoramos y ponemos nuestra experiencia al servicio del bien común, conocimientos adquiridos desde el pensar y el hacer: agronomía, agricultura familiar, agricultura orgánica, biología, producción de bioinsumos, gestión de viveros, diseño, bioconstrucción, permacultura, economía social, cooperativismo, economía circular, derecho socio-ambiental, docencia, gestión cultural, geología y ciencias de la tierra, entre otros.

Unidos en la convicción de apropiarnos como ciudadanos de la gestión de nuestro futuro como comunidad para transformar un problema, un pasivo ambiental, en una oportunidad sustentable y virtuosa, mediante un modelo de articulación Público-Privada y un proyecto de Triple Impacto.



Breve historia de la organización


En el año 2018, un grupo de vecinos y vecinas de Unquillo y Mendiolaza comenzamos a conversar e imaginar un modelo de gestión alternativa para los residuos de poda urbana que el municipio de Unquillo recolectaba. Dichos residuos se acumulaban semana tras semana, multiplicando el riesgo potencial de incendios y proliferación de alimañas, además de ser desaprovechados como potencial recurso productivo y económico.


La primera etapa del proyecto consistió en:

  • Reparar y poner en funcionamiento maquinarias que la municipalidad tenía en desuso.

  • Investigar y experimentar distintas alternativas de producción de bioinsumos.

  • Validar comercialmente los productos elaborados.


Actualmente la Cooperativa ha consolidado un modelo de gestión y tratamiento de los residuos verdes, incluyendo poda y orgánicos compostables para la producción de bioinsumos enfocados a la fertilización de suelos y el cultivo agroecológico. Este modelo permite valorizar la poda como un recurso impidiendo su mezcla con otros materiales que lo contaminarían transformándolo en basura, en un pasivo ambiental.



Podés con tu Poda. Talleres de intercambio


Con estos encuentros, desde nuestra cooperativa intentaremos colaborar en la promoción y sensibilización respecto del valor de los residuos verdes y orgánicos, como recursos para la producción de bioinsumos y alimento agroecológico, con el objetivo de disminuir la generación de residuos verdes y orgánicos a escala domiciliaria.



 

La poda como problema


Según el ministerio de Ambiente y desarrollo sostenible de la Nación, Argentina produce 1,15 kilos de desechos diarios por habitante, lo que equivale a casi 45.000 toneladas diarias para el total de la población (una tonelada cada dos segundos) y alrededor de 16,5 millones cada año.


Según el último relevamiento oficial que data de Septiembre de 2005, el 50% del total de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) generados en Argentina, son Residuos Orgánicos (ROU), de los que la mayor parte son Residuos Verdes (RV).



Gráfico elaborado por la Coop. Proyecto Hormiga



Estas proporciones aplican también a la mayoría de los municipios de la Provincia de Córdoba. La Ciudad de Córdoba por ejemplo, genera y envía al enterramiento sanitario de Piedras Blancas, aproximadamente 36.000 toneladas (T) de restos de poda al año, proveniente de la recolección municipal y sin ningún tipo de valorización (Actas del Encuentro Iberoamericano de Redes de Biomasa y Bioenergía Ibero-Redes, Año 2021, p.137).


El mismo destino ha tenido en los últimos años la poda generada en Mendiolaza. Se estima que actualmente Mendiolaza genera 1.200 toneladas de residuos orgánicos urbanos (ROU) y 40.000 m3 de residuos verdes (RV) al año sin contar con un predio adecuado para su tratamiento centralizado (Proyectos Federales de Innovación (PFI 2021): Innovación socio-tecnológica con enfoque en economía circular para la implementación de un modelo de gestión descentralizada de residuos orgánicos de la localidad de Mendiolaza, Córdoba. Municipalidad de Mendiolaza-INTI-CONICET. Junio 2021).


En 2021, La Cooperativa Proyecto Hormiga realizó junto al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), un estudio de caracterización de la Poda, obteniendo datos muy valiosos que compartiremos más adelante.


La proporción que representan los ROU en el total de los RSU pone de manifiesto la magnitud del problema de la poda y la importancia de encarar con urgencia acciones que reviertan esta tendencia para aprovechar un recurso que paradójicamente es el que requiere menor inversión energética y económica para su aprovechamiento.


Aún cuando para nuestra Cooperativa, la poda representa actualmente una fuente de sustento para más de 12 familias de Unquillo, Mendiolaza y Río Ceballos, estamos convencidos de que centralizar los residuos de poda recorriendo grandes distancias desde los distintos barrios donde se genera, hasta un predio como la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos (PTRSU) de Unquillo, es insostenible económica, ecológica y socialmente. La situación se vuelve aún más alarmante en municipios como Mendiolaza, que debe pagar un servicio de recolección y traslado hasta un predio que se encuentra a 50 km de distancia, para transportar y enterrar un material valioso, que podemos aprovechar localmente, en cada casa, en cada barrio.



Gráfico elaborado por la Coop. Proyecto Hormiga



Podemos decir entonces que transformamos la poda en basura, cuando la sacamos a la calle, provocando:

  • Su acumulación en la vía pública a la espera del servicio de recolección municipal o privado.

  • La necesidad de invertir cierta fuerza de trabajo, humano y/o mecánico, para liberar la vereda y la calle, levantar la poda y cargarla en un camión. Sabemos de primera mano que en este momento la poda suele mezclarse con otros materiales, bolsas plásticas, escombros, y hasta animales muertos. Lo sabemos porque hemos pasado horas, días enteros limpiando la poda, separándola de otros residuos. Poda que en origen estaba limpia!

  • El traslado en camiones hasta su destino final, lo que implica un costo económico directo y ambiental en cuanto a consumo de combustible, cubiertas, rutas, vehículos, emisión de gases de efecto invernadero para mencionar solo algunos.

  • Su disposición final, que puede ser desde una planta de tratamiento de residuos sólidos hasta un basural a cielo abierto donde se acopian diversos materiales sin control.

Todas éstas situaciones evitables generan molestias en espacios públicos y demandan una inversión energética y económica adicional.



Imagen: Diariamente, 17 camiones repletos de poda como este, ingresan a la PTRSU de Unquillo durante todo el año.



Se denomina basurales a cielo abierto aquellos sitios donde se disponen residuos sólidos de forma indiscriminada, sin control de operación y con escasas medidas de protección ambiental. En Argentina existen 5000 basurales a cielo abierto, lo que significa, en promedio, más de dos basurales por municipio. La mayoría de ellos son formales, es decir, son el modo oficial en que los gobiernos locales “eliminan” su basura. Al no contar con suelo impermeabilizado, los basurales a cielo abierto resultan un foco de contaminación, tanto por la generación de líquido lixiviado como por la emisión de gases de efecto invernadero.
Los lixiviados son líquidos que se forman como resultado de pasar o “percolarse” a través de un sólido. El líquido va arrastrando distintas partículas de los sólidos que atraviesa. En los basurales los residuos sufren el proceso de descomposición, y el agua (de las lluvias, el drenaje de la superficie o las aguas subterráneas) se percola a través de los residuos sólidos. Este líquido contiene materiales disueltos y suspendidos que, si no son controlados de forma adecuada, pueden pasar a través del piso de base y contaminar fuentes de agua potable o aguas superficiales.
Por otra parte, cuando los vertederos de basura son enterrados, se produce biogás por las reacciones de biodegradación de materia orgánica, mediante la acción de microorganismos (bacterias metanogénicas, etc.), y otros factores, en ausencia de oxígeno (esto es, en un ambiente anaeróbico). A medida que se forma el metano, acumula presión y comienza a moverse a través del suelo, siguiendo el camino de la menor resistencia. El metano es más liviano que el aire y es altamente inflamable, pero, además, liberado a la atmósfera, contribuye en gran medida al agotamiento de la capa de ozono y al cambio climático.
Existe además el riesgo de que los residuos sean incinerados (quema) de forma espontánea o intencional, y en el caso de los plásticos y otros materiales puede derivar, también, en la emisión de sustancias tóxicas, aumentando la concentración de contaminantes atmosféricos perjudiciales para la salud como óxidos de nitrógeno, óxidos de azufre, dioxinas, furanos y metales pesados, como mercurio, plomo, cromo o cadmio.

Extraído de https://www.argentina.gob.ar/ambiente/accion/basurales



 

Mi patio, nuestro monte


¿Qué especie de árbol o arbusto elegimos para plantar en nuestro patio? ¿Por qué la elegimos? ¿Por su velocidad de crecimiento?

¿Qué especies había antes en nuestro patio? ¿Siguen ahí?

¿Qué especies crecían en esta zona antes de que nuestro barrio fuera urbanizado?


El municipio de Mendiolaza cuenta con la “Ordenanza Nº 803/ 2018 - Arbolado Público” y su Anexo I , donde reglamenta las especies autorizadas para los distintos tipos de veredas y las no autorizadas.

En lo que respecta a los cercos vivos, la “Ordenanza Nº 815/ 2018 Programa Residuos Verdes” prohíbe el uso de Jazmín amarillo, Grateus (Pyracanthasp.), crataegus (Crataegus Sp.), Cotoneaster (Cotoneaster Sp.), Bandera Española, por su invasividad y generación de grandes volúmenes de poda. Se recomiendan en cambio otras como la Hiedra, Ipomea (Ipomoea Sp), Pasionaria (Passiflora Caerulea), Isipó timbó (Serjania Meridionalis), Tasi (Morrenia Odorata) y Sacha huasca (dolichandra cynanchoides).


La mayoría de las especies no autorizadas son exóticas (originarias de otra bio-región). Este hecho no es casual ya que representan una gran competencia por los recursos para las nativas. El principal recurso por el que compiten es el agua. En nuestra región, el ciclo del agua es marcadamente estacional, siendo otoño e invierno, estaciones secas. Cuando los árboles son perennes, mantienen sus hojas en otoño e invierno, consumiendo el escaso recurso del agua. Por otra parte, las especies exóticas generan sombra debajo de su copa evitando que las semillas y los rebrotes accedan al sol, energía vital para los vegetales. A su vez, sus raíces compiten por los nutrientes de la tierra.

Todas estas causas implican pérdida de biodiversidad en los ecosistemas serranos. Cuando una o dos especies exóticas se tornan dominantes, el monte va perdiendo paulatinamente su complejidad. Por otro lado, la fauna original va siendo desplazada hacia los últimos remanentes de bosque nativo.

En este sentido, cuando tenés la oportunidad de elegir un árbol para plantar en tu patio, optar por una especie nativa siempre será un aporte importante a favor de nuestro monte.



 

¿Y qué tiene que ver todo esto con la poda?


¿Qué especies requieren mayor trabajo de mantenimiento?: ¿las nativas o las exóticas? ¿Cuáles generan mayor volumen de poda?


Nuestra Cooperativa ha realizado un estudio de caracterización de los RV de Unquillo junto al INTI y al INTA en 2021, en el cual se determinó que el 78,8% de las especies reconocibles de la Fracción Mediana que llegó a la Planta de Tratamiento de RSU, pertenece a especies exóticas: Siempre Verde (48,5%), Olmo (18,1%), Paraíso (6,1%), y Mora (6,1%).


Imagen: Ramas, hojas y frutos de la especie conocida como “Siempreverde”. El 48,5% de la fracción mediana que ingresa a la PTRSU-Unquillo pertenece a esta especie.


Los árboles exóticos que se han adaptado y vuelto dominantes en esta zona, tienen una alta tasa de crecimiento y de germinación de sus semillas. Además, varias especies como el olmo, siempreverde y acacia negra pueden crecer a partir de brotes en sus raíces (raíces gemíferas). Por estas razones, un árbol exótico casi siempre demanda mayores gastos de mantenimiento y poda, generando a su vez, mayor volúmen de residuos verdes.



 

La poda como un recurso


¿La poda es basura o recurso? ¿A quién le pertenece?

¿A dónde la lleva el camión de la Muni?

¿Mezclamos la poda con otros materiales?

¿Qué hacemos con el pasto cortado y las hojas que caen al suelo?

¿Cuánto tiempo o dinero gastamos en podar? ¿En leña? ¿Y en productos de vivero?


Todos los residuos orgánicos son, de algún modo, alimento. Si en lugar de retirarlos, los dejamos sobre el suelo, observaremos que de a poco serán transformados en nutrientes, al ser digeridos por los distintos agentes de la cadena trófica o alimenticia.

Podemos además organizar y acelerar algunos de estos procesos, para aprovechar antes sus beneficios.


Clasificación de Residuos Orgánicos Urbanos (ROU)
RV-Fracción Fina (FF): Corte de pasto, hojas sin ramas, desmalezado.
RV-Fracción media (FM): Restos de poda de árboles y arbustos, ramas de diámetro menor a 40 mm. Cuando están verdes aportan también las hojas sujetas a las ramas. El 68% de los RV que ingresan en la Planta de Tratamiento de RSU de Unquillo son FM (Extraído del estudio de caracterización de los RV en PTRSU Unquillo, Prov. de Córdoba. Cooperativa Proyecto Hormiga / INTI/ INTA. 2021)
RV-Fracción gruesa (FG): Troncos y ramas de diámetro mayor a 4o mm.
Restos de Alimentos Compostables (RAC): Restos de alimentos no procesados (cáscaras, semilla, carozos, fruta descompuesta).

Todos estos ROU pueden aprovecharse como recurso en casa, reciclarse en origen.


La Fracción Fina y los RAC pueden compostarse. El compostaje es un proceso biológico llevado a cabo por microorganismos de tipo aeróbico (presencia de oxígeno), bajo condiciones de humedad, temperatura y aireación controladas, que permiten la transformación de residuos orgánicos degradables en un producto estable. Los hongos, las lombrices, los bichos bolita, las bacterias en su infinita variedad, cucarachas, larvas de moscas soldado negro, son ejemplos de organismos descomponedores (Aconsejamos consultar el Manual de buenas prácticas para producir compost hogareño, elaborado en 2018 por el INTI y la UNC https://www.inti.gob.ar/publicaciones/descargac/348).


En las estaciones secas, las composteras funcionan con menor velocidad, esta es otra buena razón para reflexionar respecto a la elección de las especies a la hora de plantar un árbol o arbusto.


Pero existe una forma de recircular los nutrientes sin tener que barrer las hojas ni el pasto. Te proponemos un experimento: darle tiempo a los procesos naturales, dejar la poda debajo del árbol podado, las hojas donde cayeron y el pasto recién cortado esparcido por el patio ¿Cuánto tarda en transformarse en suelo, nuevamente?

Para mantener la fertilidad de la tierra de nuestro patio, es muy importante evitar interrupciones en el ciclo de los nutrientes, carbono y nitrógeno fundamentalmente.


Las principales fuentes de carbono del suelo son los restos de origen vegetal que pueden obtenerse de la poda de ramas, hojas, pasto, rastrojo, aserrín, viruta, papel y cartón. El nitrógeno, en cambio, está disponible en los restos de verduras y materia fecal de herbívoros.
Los ROU no representan nutrientes a disposición para las plantas. Son los organismos descomponedores quienes hacen el trabajo de transformar estos restos orgánicos en nutrientes que las plantas pueden asimilar.

Ahora bien, ¿Qué podemos hacer con la Fracción Gruesa es decir, con las ramas gruesas y troncos? Las ramas y troncos son un recurso combustible muy importante en regiones como la nuestra, donde contamos con una red de gas natural muy limitada. Entonces, debemos tener en cuenta la época del año en la que realizamos la poda. Es aconsejable podar en las estaciones secas para optimizar la capacidad calorífica de la madera. En estas estaciones, los árboles se encuentran metabólicamente pausados y la cantidad de agua que contienen sus ramas es baja, mucho menor que en las épocas de lluvias. Manteniendo la leña seca, lograremos retardar su descomposición, aumentando su capacidad calorífica y, por lo tanto, lograremos consumir menos leña.


Te compartimos algunos datos útiles con respecto a la valorización energética de la fracción gruesa de la poda:

  • Utilizar las ramas que se secan sobre el pié del árbol ya que son el mejor recurso combustible

  • Evitar que la leña entre en contacto con el suelo, donde se encuentran organismos descomponedores.

  • Evitar que la lluvia moje la madera, ya que a mayor humedad, mayor velocidad de descomposición.

  • Si no nos interesa la madera como un recurso combustible, seguramente algún vecino o vecina estará interesado en usarla para calefaccionar su casa.



En conclusión, cuando evitamos interrumpir el ciclo de nutrientes gestionando en origen la poda domiciliaria obtenemos beneficios energéticos, como ser:

  • Suelo fértil y saludable

  • Disminución de la erosión del suelo

  • Retención de la humedad

  • Aislación térmica de las raíces

  • Ahorros en la compra de leña

  • Ahorros en fertilizantes, abonos, sustratos enriquecidos

  • Ahorro en horas o dinero en trabajos de mantenimiento



Y ¿qué aportamos comunitariamente con la gestión en origen de los ROU?

  • Disminuimos significativamente el volumen de los residuos domiciliarios.

  • Evitamos la contaminación que provocaría su enterramiento.

  • Impedimos que los residuos orgánicos se mezclen con otros materiales que los contaminan, lo que dificultaría su recuperación.

  • Evitamos su incineración con su consiguiente generación de grandes cantidades de GEI.

  • Disminuimos el uso de combustibles fósiles para su traslado a destino (servicio de recolección) y su consecuente impacto ambiental en cuanto a consumo energético y contaminación.

  • Ahorramos gastos en servicio municipal de recolección y traslado a enterramiento

  • Aportamos al mantenimiento de la fertilidad de los suelos de nuestro monte nativo.



Por último, no queremos dejar de mencionar la posibilidad de la gestión comunitaria de la poda, es decir la gestión y aprovechamiento local de aquella fracción de Residuos Verdes que no podemos resolver individualmente; en especial la fracción media de los mismos. En este sentido, vecinas y vecinos podríamos proyectar la gestión y el tratamiento de los RV en un espacio barrial comunitario. Allí, acopiar, cortar leña, secarla, chipear y repartir el chip; así también, compostar, acopiar residuos inorgánicos reciclables, etc. De esta manera, entender a la gestión de los residuos como una excusa para encontrarnos y organizarnos.



 

La huerta agroecológica, un elemento central en el ecosistema patio


Como mencionamos anteriormente la cadena alimentaria es un ciclo de transmisión de nutrientes, transmisión que beneficia también a los seres humanos. La fertilidad de los suelos que habitamos contribuye a la calidad de vida que tengamos: disponibilidad de agua, humedad del ambiente, refugio y sombras, entre otras. En este sentido, existe una posibilidad que comienza a resurgir poco a poco y es la posibilidad de producir el propio alimento. La huerta agroecológica doméstica se integra armónicamente al ecosistema de nuestros patios posibilitando la utilización de “residuos verdes” para su transformación en alimentos, cerrando y a su vez, abriendo el ciclo infinito de la reproducción de la vida.


Los ROU son aliados fundamentales de la huerta agroecológica, son insumos potenciales en la producción doméstica del alimento.



Nociones básicas de la agroecología


La agroecología constituye un conjunto de conocimientos sistematizados que tienen como base técnicas y saberes tradicionales de los pueblos originarios y campesinos “que incorpora principios ecológicos y valores culturales a las prácticas agrícolas que, con el tiempo, fueron descolonizadas y desculturizadas por la capitalización y la tecnificación de la agricultura” (Leff, 2002, p.42). Estos principios ecológicos y valores culturales en la agricultura, refieren a la capacidad de generar alimentos a través de una práctica que sostiene la biodiversidad local de ese ecosistema, es decir: no se produce desmonte, no se fumiga, se fertiliza con los nutrientes locales, etc.


En este sentido ¨la agroecología incluye el cuidado y la defensa de la vida, la producción de alimentos, la conciencia política y organizativa” (Vía Campesina y Movimiento Dos Trabalhadores Rurais Sem Terra, 2009).




La Practi.huerta. Una aproximación a la huerta agroecológica.


La Prácti.Huerta es un prototipo desarrollado por la Cooperativa Proyecto Hormiga con el propósito de valorizar la producción y comunicar la visión de Proyecto Hormiga.


El prototipo fue desarrollado en base a conclusiones obtenidas mediante un estudio de mercado. El mismo consistió en una encuesta en formulario Google que fue publicada en la página de facebook desde el 23 de abril hasta el 6 de mayo de 2020. De esta encuesta participaron 146 personas, y se llegó a formular la siguiente hipótesis: Hay personas interesadas en hacer su huerta, pero las herramientas desintegradas y la falta de conocimiento son determinantes a la hora de concretar ese deseo.


En base a esta hipótesis es que Proyecto Hormiga ideó la Prácti.Huerta como una propuesta pedagógica para reconectarnos con la tierra y su abundancia.




El kit incluye:

  • Bolsa del kit: bolsa reciclada de 80 micrones, resistente a los rayos UV. Esta bolsa se utiliza como cobertor del cajón de madera, sirviendo de soporte al sustrato.

  • Mulch Vegetal: Bioinsumo producido con restos de poda seleccionados. Este Mulch aporta materia orgánica, se lo coloca en la base para favorecer la filtración del agua y en la cobertura para conservar la humedad, disminuyendo la frecuencia de riego y regulando la temperatura del suelo.

  • Tierra Fértil enriquecida con abono agroecológico Bocashi, como sustrato estructural.

  • 3 variedades de semillas agroecológicas: 2 semillas correspondientes a 2 estaciones del año y 1 variedad de aromática. De esta manera se introduce el concepto de rotación de cultivos y se fomenta la resiembra.

  • Instructivo de uso en formato papel.

  • Soporte didáctico virtual: manual y videos tutoriales. A través del cual damos soporte a la experiencia Prácti.Huerta.



Mantenimiento de la Prácti.Huerta. Técnicas


Hay prácticas que ayudan a mantener el equilibro y la productividad de nuestra huerta agroecológica:

  • la incorporación frecuente de abono,

  • el riego habitual,

  • el uso de coberturas y sombras, y

  • el control de plagas y enfermedades.

Cubra el suelo con pasto seco, mulch vegetal, plantas rastreras o cartón. Eso protege la superficie del impacto de la lluvia, y la sombra que produce evita la emergencia de malezas.

Practi.Huerta en su diseño incorpora el mulch vegetal. Recomendamos cubrir con una capa menor a 1 cm antes de la germinación y, luego de esta - cuando la planta crezca unos 7 cm aprox. - cubrir con una capa de 3 cm. Antes de regar supervise el nivel de humedad de la tierra ya que este cobertor además de proteger y regular la temperatura, conserva humedad evitando la frecuencia de riego. A medida que pase el tiempo, el mulch se irá transformando en materia orgánica y alimentando su Prácti-Huerta, recomendamos seguir incorporando a medida que vaya disminuyendo el volumen de la Prácti-Huerta.


Las hortalizas serán tiernas y sanas siempre que reciban agua en cantidad suficiente y con una frecuencia cotidiana. Si el agua escasea, las plantas disminuyen su capacidad productiva. Por el contrario, el exceso de humedad también es perjudicial, ya que provoca la aparición de enfermedades y deteriora la calidad y el sabor de los productos.

La Tierra Fértil que integra la Practi.Huerta ya está enriquecida con abono agroecológico Bokashi. Por tanto, no será necesario agregar más abono, por lo menos en la primera siembra. Cuando sea momento de re-sembrar recomendamos volver a incorporar materia orgánica, siempre en las dosis indicadas -.



Mantenimiento de la Prácti.Huerta. Temperaturas


Es importante proteger la huerta de las temperaturas extremas para mantenerla sana. En verano, cuando los rayos de sol son muy fuertes, le recomendamos armar protecciones con ramas, arpillera o media sombra y aprovechar los espacios de sombra. En períodos de frío, puede extender un plástico por encima de las plantas. Asegúrese de que el material no tenga contacto directo con estas y sujétalo con piedras o bolsas de arena al suelo.

Destape los cultivos con frecuencia para prevenir enfermedades y retire definitivamente la cubierta cuando ya no exista riesgo de helada.

Es conveniente regar al mediodía para evitar que las heladas de la noche afecten nuestra huerta. También se recomienda disminuir un poco la frecuencia del riego debido a que el agua no se evapora tan rápido como el verano .

El mulch o mantillo ecológico es otra forma de proteger a las plantas, añadiendo una capa que actúa como aislante térmico para mantener una temperatura constante en la tierra y proteger las plantas. Adicionalmente el mulch, con el paso del tiempo, va a ir descomponiéndose y fertilizando nuestra huerta en la próxima estación (Para acceder a información adicional recomendamos consultar el manual de Practi.Huerta en https://www.proyectohormiga.com.ar/practi-huerta).



 

Una hipótesis a modo de conclusión


Comprendemos y somos parte de un proceso de urbanización muy acelerado que no va a detenerse. Las acciones que realizamos sobre cada uno de nuestros patios son parte de ese proceso y tiene impacto sobre el aire, el agua, el paisaje público que compartimos como vecinos y vecinas.


Con acciones simples como compostar los restos de alimentos vegetales, el pasto, las hojas secas, o seleccionar y acopiar las ramas para hacer fuego, hasta la posibilidad de incorporar una pequeña huerta en casa, contribuiremos significativamente a reducir la generación de ROU y su impacto económico, y socio-ambiental negativo.

La idea de “transformar la basura en alimento” suena utópica, experimentar una huerta en casa, aunque sea pequeña, quizás nos permita concretarla.



 

Este material es solo la punta de un ovillo que comienza a desenredarse en el diálogo continuo. Para sostener el proceso, te invitamos a que nos cuentes otras maneras que tenés de reutilizar la poda, hojas y ramas, como así también, a compartir tu experiencia en huertas y producción de alimento.

 



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